jueves, 25 de agosto de 2016

El cuerpo como puerta a la Mente y Espíritu

EL CUERPO COMO PUERTA A LA MENTE Y EL ESPÍRITU

Como regla general siempre que tengamos tiempo es preferible realizar un tratamiento completo de Reiki, ya sea a uno mismo o a otras personas. Por un lado aprendes a percibirte y a experimentar de forma global, y por otro lado notas el reparto instantáneo de tu energía vital personal.
En ese momento puedes sentir un sorprendente calor en algunas zonas, mientras que en otras puede que no notes prácticamente nada. O tal vez en algún sitio puedas notar una molestia, o puede que incluso se te enfríen las manos.

Tratamiento de Reiki


La medicina tradicional china siempre ha contemplado y tratado integralmente a la persona, y es gracias a ella que tenemos explicación a algunos de estos fenómenos indicados anteriormente. Quizás se pueda entender mejor con el ejemplo gráfico de la acupuntura, en la que no siempre se colocan las agujas ahí donde está la molestia (ya que es sólo un reflejo), sino en el punto donde está la causa que origina la molestia.
Si poco a poco vas conociendo esta relación origen-zona refleja, aprenderás a entender mejor el proceso y a colocar las manos de forma más certera.
Con cierta frecuencia podemos ser conscientes de que no siempre damos la atención necesaria a nuestras zonas débiles, como por ejemplo los pies.

Si quieres haz una prueba de sensibilidad en tus propios pies.
Cierra los ojos y concéntrate en ellos. ¿Puedes percibirlos tan nítidamente que puedas diferenciar individualmente cada uno de los dedos sin moverlos? No te desesperes si no lo consigues a la primera.
Ahora coge uno de los dedos gordos con ambas manos y tócalo, muévelo suavemente durante un rato. Seguro que después tu percepción del mismo es muy clara. Puede que incluso notes que estás más despierto. ¿Por qué? Porque los dedos de los pies están conectados con los pensamientos.
Si tienes dificultades con esto, puedes aplicarte varios autotratamientos básicos. Con ellos podrás armonizar en ti la fuerza vital y resintonizarte con tus propios pies como tales.

Gracias a la acupuntura sabemos que la cara refleja todo tu cuerpo, al igual que las orejas, las manos y los pies.
En tu cara, la frente representa el acto de pensar; de los ojos a la boca, el sentir; y la boca y la barbilla, el querer.
En las orejas, el lóbulo representa la cabeza, tu pensamiento; el pabellón auricular, el tronco, tu sentimiento; y el reborde externo, las piernas, tu querer.
Los dedos de la mano equivalen a la cabeza, excepto el pulgar, que es tu voluntad; y la palma de la mano es el tronco, tu sentir.
Los dedos de tus pies conectan con tu cabeza, como heos visto antes; el empeine, el tronco; y los talones, la parte baja del tronco y las piernas. Nuestros talones se conectan también con nuestros codos y barbillas.


El Yin y el Yang.

Yin y Yang


De entre los muchos legados que nos ha dejado la Medicina Tradicional China, vamos a citar ahora el principio del Yin-Yang, que determina la polaridad entre yin, receptiva, feminina, y yang, activo, masculino. Todos los seres vivos tenemos presentes ambos componentes y determinan nuestra personalidad y equilibrio vital según prevalezca uno u otro.

El Yin se manifiesta en la mitad izquierda del cuerpo (en las personas diestras y al revés en las zurdas), y el yang en la mitad derecha. Todas las funciones de la parte izquierda del cuerpo son dirigidas por la parte derecha del cerebro, y al contrario, todas las funciones de la parte derecha del cuerpo son controladas por la parte izquierda de nuestro cerebro. Hacen un cruce, una especie de X.
La mitad izquierda de tu cuerpo representa la vida afectiva, la capacidad de entrega e intuición. Todas tus sensaciones corresponden a ese lado, al igual que la capacidad de poder aceptar y recibir.
La mitad derecha representa el entendimiento, la manera de pensar y obrar. Tus facultades para abrirte camino, expresar tu actividad y tu capacidad de dar.

Cuando hagas un tratamiento fíjate en cómo lo percibes. ¿Hay un equilibrio armónico? Si te estás dando Reiki a ti mismo, ¿cuál crees que tu disposición de dar y recibir? ¿Podrías cambiar algo en tu vida para estar más cerca del equilibrio entre actividad y pasividad?
Estar sano, ser completo, significa que puedes vivir con estos elemento contrapuestos en equilibrio y armonía.


En otro orden de cosas, cabe mencionar que hay diferentes partes del cuerpo que equivalen a tu pensar, a tu querer, a tu sentir, y necesitan relacionarse entre sí. A tu cabeza el corresponde el acto de pensar; a tu tronco, el de sentir; y a tus piernas y pies, tu querer, tu actuar.
¿Te dice algo sobre ti mismo el lenguaje de tu cuerpo? ¿Hay equilibrio armónico entre unas partes y otras? Si no lo hay, ¿qué crees que ha pasado para que hayas perdido ese equilibrio?
Después de un tiempo aplicándote autotratamientos de forma regular, ¿se modifica el flujo de energía en tu cuerpo? ¿Hay aspectos de tu vida en los que se reflejen estas modificaciones?
Presta especial atención a los ámbitos vitales en los que notes bloqueos y luego busca esos bloqueos en tu cuerpo. ¿Se corresponden?
Por ejemplo, para sintonizar tus pensamientos y sentimientos, podrías prestar una atención especial a tu cuello que es la zona por donde se comunican según el esquema indicado anteriormente. O puede que tengas unas grandes ideas, y que además conectes bien con ellas, pero tengas un obstáculo a la hora de plasmarlas en la realidad. Entonces sería interesante examinar tus caderas, piernas y pies, pues es la zona representativa de la “materialización”.
Si después de bastantes autotratamientos sigues notando bloqueos, entonces sería recomendable que te inicies en el Segundo Nivel de Reiki. Tras la correspondiente iniciación, la energía vuelve a fluir sin impedimentos.
Cuanto más intensamente puedas sentir tus piernas y pies, más fuerte será tu conexión con la tierra y tu capacidad de obrar. Si sientes un suelo firme y seguro bajo tus pies, podrás materializar tus ideas y sentimientos conscientemente y de forma activa.


lunes, 15 de agosto de 2016

Reiki: Terapia antigua para el mundo moderno

REIKI: UNA TERAPIA ANTIGUA PARA EL MUNDO MODERNO

Tal vez la mejor definición de Reiki sea ésta: es un método de sanación natural en el que se usa la energía canalizada a través de las manos del terapeuta para restaurar la salud y generar bienestar.

El tratamiento de Reiki es parecido a un masaje, pero con dos diferencias significativas: la primera es que el paciente se acuesta sobre la mesa de trabajo totalmente vestido; la segunda, que las manos del terapeuta sólo se mueven cuando la energía así se lo indica.

Hay una cierta controversia en este punto. Hay una regla que dice que hay que estar tres minutos en cada posición de manos, y hay gente que lo lleva a rajatabla.  Con el tiempo que llevamos practicando Reiki, de una cosa que sí estamos seguros es que en el mundo de Reiki no cabe la rigidez y los dogmas, sino que debe primar la tolerancia y el amor. Se han realizado paulatinas adaptaciones en todos los campos, y en el que hemos mencionado, también, pues cada vez son más los terapeutas de Reiki que optan por dar en cada posición de manos la cantidad energía que es necesaria en ese punto, ni más ni menos.

De hecho el tratamiento de Reiki también podría compararse a una imposición de manos, donde el terapeuta sitúa sus manos de forma ligera y suave sobre el paciente. Reiki no cura por medio de la fe. Para que el tratamiento de Reiki sea efectivo no es necesaria la fe, ni parte del terapeuta, ni por parte del paciente. La sanación simplemente ocurre.

Reiki: Terapia antigua para el mundo moderno
Reiki


Así pues, el escepticismo no es una barrera contra la transmisión de la energía vital universal; ni siquiera el paciente que piensa “estoy seguro de que esto no va a servir para nada” puede bloquear el paso de la energía curativa. ¿Por qué? La palabra Reiki puede traducirse como “Fuerza guiada por el Espíritu, alma guiada, y fuerza de vida”. Es una fuerza que ninguna mente consciente puede resistir o bloquear, ya que la totalidad del ser reconoce su naturaleza, su bondad, su poder y su amor.

La palabra japonesa Reiki suele traducirse habitualmente al castellano como energía o fuerza vital universal.
Reiki para curar la totalidad de la persona usa esa energía de vida universal, no la energía personal del terapeuta (siempre que haya sido iniciado en algún Nivel). Y esto lo hace en perfecta armonía con la inteligencia natural tanto de la mente como del cuerpo, que trabajan al unísono para preservar la salud y aumentar el bienestar.

Puede que la propia palabra “Reiki” te suene familiar, puede que la asocies a otros términos orientales como Aikido, Qi Gong o Tai Chi. En realidad todas esas artes implican un cultivo y un entrenamiento de la energía vital personal con el propósito de aprender defensa personal, practicar la meditación o lograr una mejor salud. Desde cierto punto de vista, Reiki comparte con las artes marciales el hecho de que se necesita una disciplina interna, constancia y buenos propósitos. Practicar una vez al año no nos lleva a ningún lugar, como tampoco la intención de aprender para hacer el daño a otros.

En cambio Reiki se diferencia de ésas y otras artes marciales en que no implica un entrenamiento de la energía vital personal, aunque sí sea necesaria la práctica constante empezando por uno mismo. Reiki incremente la energía sanadora que circula por el cuerpo. Esta energía acelera todo el proceso curativo de forma natural: relaja los músculos, estabiliza la presión sanguínea y en azúcar en sangre, calma las aceleraciones del pulso, acelera la digestión, mejora la coagulación sanguínea, alivia el dolor y mejora el sistema inmunológico, por mencionar sólo unos pocos beneficios. Todo ello hace de Reiki una excelente medicina preventiva, y como bien dice la sabiduría popular, más vale prevenir.

Pero cuando la enfermedad finalmente se presenta, sea un resfriado o algo más grave, Reiki es de gran ayuda ya que acelera la recuperación y reduce la intensidad de los síntomas y la duración de la convalecencia.

Reiki es de gran ayuda incluso en casos de enfermedades crónicas, devolviendo al paciente la sensación de bienestar. De forma paulatina va aliviando los síntomas, hasta llegar a tener períodos en los que no están presentes. Ha habido casos en que la medicina occidental ha quedado asombrada por la mejoría de pacientes que han sido tratados con Reiki, habiendo casos documentados en los que incluso se han revertido los fenómenos asociados a la patología con la consiguiente mejora en los diagnósticos y pronósticos de tiempo de recuperación.

Reiki dirige la energía sanadora hacia aquellos puntos en los que puede originar un beneficio para la persona, porque es justamente “ahí” donde es necesaria la energía. Esto significa que un paciente puede recibir ayuda sanadora en una zona del cuerpo en la que el médico todavía no ha detectado que haya daños. Y aunque nos pueda resultar “confuso”, Reiki ayuda a reclamar el derecho a vivir a aquellos pacientes que se encuentran en situación extremadamente grave.

Cuando una enfermedad ha llegado a un estadío en el que la curación ya no es posible, Reiki sigue aliviando los síntomas, reduciendo el dolor y armonizando las emociones, y en el momento oportuno, también ayuda a la persona a aceptar la paz del tránsito “al otro lado”.

No es infrecuente que Reiki mejore la fertilidad, y una vez realizada la concepción, alivie de las molestias del embarazo a la madre, llegando a atenuar bastante los dolores del parto.

Reiki es sanación, y siempre mejora la calidad de vida, sin importar cuántos sean los días que nos queden por delante. Es totalmente seguro que un enfermo crónico o en estado terminal, mejorará su situación con el tratamiento de Reiki. El grado de recuperación puede no llegar a evitar la muerte, por supuesto, pero la mejoría, aunque sea temporal, sorprenderá a sus allegados, y también a los médicos, y a veces también al propio terapeuta de Reiki.

Cuando el paciente al que damos un tratamiento de Reiki no está enfermo, el nivel de recuperación no parecerá espectacular, a no ser que sea una persona especialmente sensible al flujo de energías, pero así y todo, se sentirá más relajado y apacible, y de mejor humor.

Pero sea espectacular, o sea sutil, la sanación jamás es dirigida por la mente consciente del terapeuta, sino que es conseguida por la energía vital universal, que es la que fluye a través de sus manos, y siempre de forma armoniosa con la fuerza vital personal del cuerpo y mente del paciente.
El terapeuta de Reiki es únicamente un canal que transmite la energía sanadora.

viernes, 5 de agosto de 2016

Meditación de la Visión Penetrante. Parte 3

DEJAR DE IDENTIFICARNOS CON NUESTRAS EMOCIONES

La segunda manera con la que podemos hacer frente a nuestras emociones perturbadoras es conseguir disociarnos mentalmente de la emoción dañina que nos embarga. Identificarnos con nuestras emociones es un error muy común que todos cometemos.
Al dejarnos llevar por la cólera, por ejemplo, nos fundimos con ella, permitimos que se haga dueña de nuestro espíritu y que así nos impida el acceso a otros estados mentales, la paciencia o la paz interior que podrían ayudarnos a calmar nuestro enfado. Ahora bien, en ese momento aún somos capaces, algo posible mediante el entrenamiento, de dejar de identificarnos con la cólera.

Meditación de la Visión Penetrante
Meditación de la Visión Penetrante


El espíritu es capaz de examinar lo que nos está ocurriendo, basta con observar “desde fuera” nuestras emociones, tal y como lo haríamos con algo que estuviese ocurriendo fuera de nuestro cuerpo.
Es decir, hay una parte de nuestro espíritu que es consciente de la cólera, pero se limita a ser consciente de ello sin estar furiosa. La plena consciencia no se ve alterada por la emoción que está observando.
Asimilar esto nos permite tomar distancia y darnos cuenta de que esa emoción no tiene sustancia alguna, dejando así el espacio necesario para que se disuelva por sí misma de la misma forma en que vino a nosotros.

Haciendo esto evitaremos caer en los errores de o bien reprimir la emoción, que permanecería escondida en alguna parte de nuestra conciencia para volver a la superficie en cualquier momento, o bien dejar que estalle, lo cuál nos haría daño a nosotros mismos y a las personas que nos rodean.
No identificarse con las emociones constituye el antídoto fundamental y puede aplicarse en todo momento.

--- ooo OOO ooo ---
Meditación:
(Una vez más sobre la cólera, pero puede aplicarse a cualquier emoción dañina).
Imagínate dominado por un sentimiento de cólera muy fuerte. Te parece que no tienes ninguna otra elección que dejarte llevar por ella. Tu espíritu, totalmente incapaz de reaccionar, vuelve repetidamente sobre el objeto que la ha puesto en marcha. Y cada vez que piensas sobre ello, vuelves a poner en marcha el círculo vicioso de resentimiento, pensamientos dañinos y emociones resultantes de esos pensamientos.

Parece claro pues que sería conveniente cambiar de enfoque. Deja de centrarte en el origen de la cólera y fíjate en la cólera en sí misma. La miras, pero no la alimentas con más combustible, esto hace que antes o después ese fuego se apague por sí mismo. Esto quiere decir que si te centras en la cólera, es imposible que perdure.
Toda emoción, no importa su intensidad, se apaga y desvanece cuando dejas de alimentarla.

Es importante ser consciente de que la cólera es sólo un pensamiento. Examínala de cerca. ¿Dónde radica el poder que tiene para dominarte? ¿Acaso te aplasta como lo haría una gran roca puesta sobre tu cuerpo? ¿Puedes localizarla en tu corazón o en tu cabeza? ¿Tiene color o forma? Siendo sinceros, te costará encontrarla alguna de esas u otras características.
Si fuese una nube de tormenta, negra y compacta, desde el suelo tal vez parezca maciza, casi sólida, pero si te acercas lo suficiente, no encontrarías el modo de poder agarrarte a ella, sólo está hecha de vapor de agua. Exactamente lo mismo ocurre con tu cólera. Si la examinas bien, no encontrarás nada que justifique la tiranía que ejerce en tu espíritu.

¿De dónde viene la cólera? ¿Dónde está ahora? ¿Dónde se ha ido? No es más que otro proceso del espíritu que ha llegado, ha estado unos momentos y luego ha seguido su camino.
El espíritu es intangible, no constituye una entidad distinta, no es más que un flujo más o menos constante de experiencias.

--- ooo OOO ooo ---


Meditar sin emociones
Meditar sin emociones


Si aprendemos a controlar nuestras emociones de una manera inteligente, no sólo podremos liberarnos de ellas en el momento en el que se originan, sino que además poco a poco eliminaremos la tendencia a que esas emociones surjan. Esto hará que con el tiempo, transformemos nuestro carácter y manera de comportarnos.

Como somos humanos, al principio este método se nos hará muy cuesta arriba, sobre todo en el calor del momento, pero a base de practicar será mucho más fácil y fluido.
Cuando la cólera, o cualquier otra emoción dañina, se haga presente en nuestro espíritu, podremos identificarla al momento y hacerle frente antes de que pase a mayores.

Cultivando la plena conciencia impediremos que las emociones se conviertan en un poderoso incendio que pueda destruir nuestra propia felicidad y la de los demás.



Bibliografía:
-         Meditación. La primera y última libertad. Osho
-         El libro de los secretos. Osho
-         En defensa de la felicidad. Matthieu Ricard
-         El arte de la felicidad. Dalai Lama
-         El arte de la sabiduría. Dalai Lama
-         El milagro de la plena consciencia. Thich Nhat Hanh



jueves, 21 de julio de 2016

El Alumno de Reiki

Como complemento a la entrada anterior del blog, vamos a profundizar más en el tema del Alumno de Reiki y en su recorrido, en su camino en el Reiki. Un camino que tiene los mismos objetivos que el propio Reiki: alcanzar la auto sanación física, mental y espiritual para que nos lleve al estado de “Satori”, o “Iluminación” o “Despertar”. Lo cual no significa desaparecer del mundo material, sino alcanzar la paz perfecta en el aquí y ahora de tal forma que los acontecimientos del día a día no nos hagan daño ni perturben nuestra paz y salud interna.


Tú, como cualquier otro ser, eres único. Esto hace que no se pueda comparar tu camino hacia ti mismo, a tu centro y tu conexión con lo divino, con el camino de ninguna otra persona.
Depende totalmente de ti la forma en que conectes tu energía vital personal con la energía vital universal, el modo en que recorres el camino, y el modo en que recoges sus beneficios.
Por este motivo, nunca te compares con otro. Sigue tu senda de forma impertérrita y confía en la sabiduría y fuerza del Reiki, que posee inteligencia ilimitada. Siempre que te tratas a ti mismo, se tocan los planos de tu ser que necesitan sanación y crecimiento.
Te llevará en el momento correcto a los lugares correctos y a las personas correctas con las que puedas continuar tu aprendizaje y desarrollo personal, y ellos obtendrán lo mismo de ti.
No obstante a esto, aunque tu camino hacia el Reiki se diferencia del de los demás, también tiene ciertas similitudes.

Energía Reiki
Energía Reiki


De la misma forma que no sirve para nada tirar de una planta para que crezca más alto y más rápido, tampoco puedes conseguir por la fuerza que el Reiki logre tu sanación, ni tu crecimiento personal. Son tu confianza, paciencia y perseverancia en tu senda personal y en tus autotratamientos frecuentes y continuados, los que te ayudan a disolver los bloqueos de tu pasado. A mayor frecuencia de tratamiento, mayor intensidad de la energía Reiki que fluye en ti. 
Haz tuya esta frase: “Un breve tratamiento diario es mejor que un largo tratamiento cada tres meses”.
Cuando sientas que tu entusiasmo inicial disminuye, cuando la pereza haga que tus buenos propósitos puedan caer en el olvido, valórate a ti mismo, ten la suficiente disciplina interna para recordarte todos los días que tu cuerpo es tu templo.

El punto de partida de tu sanación y tu desarrollo personal eres tú mismo. Puedes empezar a sanar a los demás, pero sólo cuando has aprendido a aceptarte y quererte tal y como eres, con todas tus fuerzas, y todas tus flaquezas. Quizás aquí quieras reflexionar sobre el famoso dicho: Ama a tu prójimo como a ti mismo.
Pero para poder aceptarte así, tal y como eres, primero tienes que poder percibirte y reconocerte sin autoengaños. Tienes que abrirte a una relación sana contigo mismo para así poder encontrarte y sentirte a ti mismo, libre de prejuicios y ataduras.

Los autotratamientos regulares te ayudan a percibirte de forma más integral y sensible. Puedes observar muchos cambios en ti mismo después de cada iniciación, y también durante el período subsiguiente de depuración de 21 días. Asimismo pueden aflorar conflictos no resueltos a los que tendrás que prestar la atención que requieren para que no se enquisten y dejen de ser un problema.

Si quieres, aunque no es obligatorio, puedes llevar un diario con tus sensaciones y experiencias, sobre todo de la percepción de ti mismo a lo largo del tratamiento. Así podrás percibir más claramente los fenómenos corporales, anímicos y mentales.
Vuelve a conectarte mejor con tus sentimientos. Si hay lágrimas reprimidas que necesiten desbordar, déjalas salir. Después tus ojos estarán más limpios y verán mucho mejor. Y lo mismo si hay carcajadas retenidas. Date la libertad de ser feliz.


En el trato contigo mismo y con los demás, poco a poco te irás viendo más despierto, más ágil, compartiendo más los sentimientos, en una palabra, ¡más vivo!

miércoles, 13 de julio de 2016

El Alumno y el Maestro de Reiki

EL ALUMNO DE REIKI


La mayoría de quienes desean aprender Reiki son personas cuyas actividades habitualmente  poco o nada tienen que ver con el sector sanitario, sin embargo pueden contar con un enorme deseo de ayudar a algún ser querido que está pasando por dificultades.
Al principio muy pocas personas de las se inscribían en los cursos tenían vínculos con la salud (tipo médicos, enfermeras, masajistas, terapeutas, quiroprácticos, etcétera), no obstante en los últimos años se ha incrementado espectacularmente el número de estos profesionales de la salud que se están interesando por aprender Reiki.
También hay ya escuelas oficiales de masaje que ofrecen instrucción de Reiki como parte de sus cursos. Recientemente también las Universidades se están incorporando, aunque de momento los títulos son privados y no tienen ninguna validez oficial, no son diplomaturas o licenciaturas.

También hay gente que decide aprender Reiki para tener una profesión más satisfactoria y que conlleve un estilo de vida más saludable. Cuando alguien aprende Reiki con esta finalidad, los resultados pueden ser maravillosos.
Un jardinero entusiasta ha conseguido transformar su negocio en algo realmente fructífero vendiendo semillas energetizadas con Reiki.
Algunos practicantes graban música original suya para ser usada como música de fondo durante los tratamientos de Reiki.

Alumno y Maestro de Reiki
Alumno y Maestro de Reiki



Todo practicante de Reiki que quiera realizar cambios positivos en su vida profesional verá que sus talentos y sus capacidades personales se desarrollan y que le surgen oportunidades nuevas.

Aunque establecer una terapia como negocio pueda llevar tiempo, la energía que fluye a través de las manos del practicante le aclara la mente y le facilita establecerse metas, agudizando los sentidos para hallar nuevas oportunidades con vistas a alcanzar la meta propuesta.

Habitualmente son pocos los alumnos que son plenamente conscientes de haber empezado un camino espiritual, para ellos aprender Reiki es un paso más. Se tropiezan con el Reiki como si se tratara de una piedra en el camino, la cogen y se la guardan en el bolsillo sin estar del todo seguros de por qué lo han hecho.
Hará falta algún tiempo para que se den cuenta de lo que han encontrado no era una piedra cualquiera, sino un diamante sin pulir.

Un pequeño nivel de conocimiento, que no es intrínsecamente necesario, de los métodos de curación alternativa ayudará al alumno como base para entender y aprender el Reiki. Posteriormente se convertirá en los sólidos cimientos sobre los que pueda construir su nueva etapa vital. Aunque también es cierto, que a veces aún poseyendo ese conocimiento, la persona no está preparada.

Algunos ignoran la ayuda que el terapeuta les está ofreciendo al invitarlos a un tratamiento de Reiki, otros interrumpen lo que se les está diciendo o simplemente se niegan a escuchar y prosiguen su camino sin prestar atención.

Cierta joven que estaba sopesando empezar con el Nivel 1, recibió un tratamiento de Reiki. La impactó tanto recibir todo ese bienestar, descanso y paz, que lo describió como “la fuerza curativa de Dios”. Sin embargo por esa misma razón y de forma que algunos posiblemente consideren errónea, no creyó estar a la altura necesaria. Lo único que ocurrió es que no estaba preparada, no era el momento adecuado. Hoy en día es una de las maestras de Reiki Tradicional más respetadas en Estados Unidos.

Tener este tipo de conceptos sobre uno mismo puede ser un obstáculo, al igual que lo son el miedo, la superstición, el ego o el orgullo. Por este mismo motivo, la buena disposición lo es todo.
Al disminuir el sentimiento de inseguridad, al desaparecer las dudas e inquietudes, al relativizar la importancia del “qué dirán”, el alumno toma conciencia de que está preparado para aprender Reiki y descubrirá que el Universo apoya esta decisión de muchas formas positivas.

Es fundamental comprender que incluso las personas que aseveran que están preparadas para aprender Reiki, puede que en verdad no lo estén. Insistimos una vez más en que acudir a los cursos con la creencia de que esto funciona no es un requisito necesario, ya que creer no es esencial tal y como ha demostrado la experiencia a lo largo de los años.
Un escepticismo sano en forma de preguntas constantes pueden ser una muestra de un interés y un compromiso serio. En el Reiki no hay sitio para la incredulidad de muchos, como los científicos que usan métodos empíricos para verificar los resultados, o como los académicos con todo su rigor intelectual, o como todas esas personas están regidas por el sentido común y filosófico del “Ver para Creer”.

De todas formas, sea de una manera o de otra, llegará el momento en que seas consciente de que estás listo para aprender Reiki. Quizás un día te descubras a ti mismo hojeando un libro de Reiki en una librería, o a lo mejor vuelves a ver a ese amigo ausente de tu ciudad durante tantos años que al reencontraros te dice que ahora es maestro de Reiki,  o puede que veas todos los días la publicidad de unos cursos y capte tu interés. Poco a poco el tiempo nos pone a todos en nuestro lugar, y si el Reiki es el tuyo, llegarás a él en el momento adecuado.

Para finalizar queremos recalcar que el Reiki, como todas las artes marciales orientales, es un camino de vida. No es bueno recorrerlo a toda velocidad, tienes toda la vida por delante, disfrutar del camino es tan importante o más que el hecho de llegar a destino.



EL MAESTRO DE REIKI


El maestro de Reiki es, en primera lugar y esencialmente, una persona que ha recibido la autorización y la sintonización necesaria para ser maestro, una sintonización mucho más potente que la recibida en los anteriores niveles que realizó anteriormente para el tratamiento por la imposición de manos o la sanación a distancia.
Esta sintonización de maestría lo carga enormemente con la energía Reiki aportándole sanación y purificación, y fortaleciendo y estabilizando su canal de transmisión. El nuevo maestro de Reiki es un conducto para corrientes de energía mucho más fuertes que las experimentadas hasta ese momento.
Como un canal de Luz, deber servir para canalizar la energía que el alumno pueda aceptar y manejar de forma consciente. El alumno mantendrá esa energía de una sintonización a la siguiente, fortaleciéndose con cada una de ellas y convirtiéndose en un canal cada vez más puro.

La cantidad de energía que el alumno recibe y acepta durante una sintonización no es controlada por el maestro de Reiki. Así como cualquier paciente recibe mediante el tratamiento la cantidad exacta de energía necesaria para el buen funcionamiento de su cuerpo, los alumnos en su sintonización reciben la cantidad de energía necesaria para establecer el canal de sanación.

La cantidad de energía que el alumno recibe conscientemente es variable y algunas veces no hay consciencia del cambio. Sin embargo, el maestro de Reiki sí es muy consciente de la fuerza que fluye a través de sus manos y a través de cada alumno sintonizado, aunque como hemos dicho anteriormente, esto ocurra fuera de su control.

Esta percepción aporta sanación e inspiración al maestro Reiki. Su compromiso con el servicio para enseñar a las mentes y sintonizar las manos de los alumnos debe ser muy fuerte, para nunca sentirse abatido por ningún sentimiento de inseguridad.
Cada maestro de Reiki experimenta sus propias lecciones vitales, recibidas para su crecimiento y evolución personal; puede que sea una persona egoísta, de ideas cerradas, tendente a la crítica o al orgullo. Cualquiera que sea su debilidad de carácter, antes o después tomará conciencia de ella y aceptará más y más profundamente la importancia de su propia sanación.
El constante servicio recompensa al maestro con un mayor entendimiento y experiencia sobre la naturaleza de esta energía curativa, que como hemos dicho repetidamente, no es más que Amor incondicional. Con la comprensión de esto, viene el auto perdón de las culpas humanas.

Tal vez el maestro de Reiki hable con inspiración verdadera, pronunciando las palabras exactas que necesitan oír sus alumnos y con una voz que posee tonos sanadores, o puede que al contrario, al hablar se coma letras, palabras, tartamudee, se contradiga, o incluso que admita que no tiene todas las respuestas.
Si es esto lo que ocurre, siéntete agradecido por su honestidad al admitir sus propias limitaciones. Ese maestro Reiki está poniendo al descubierto ante ti su humanidad y su propia fe en esta energía, este mismo hecho demuestra también su maestría.
Cuando te sientas inseguro de tus propias manos o de tu experiencia, piensa que tal vez es una oportunidad para reafirmar tu fe.


Mikao Usui
Mikao Usui


Un maestro de Reiki reconocerá el descubrimiento del Dr. Mikao Usui como comienzo del Usui Shiki Ryoho, que es el sistema de sanación natural Usui, y reconocerá asimismo que el verdadero maestro no es otro que la propia energía Reiki.


jueves, 7 de julio de 2016

Particularidades del Reiki

Hay métodos o terapias sanadoras como la cromoterapia, la acupuntura, el chi kung, el yoga o el Reiki que hoy en día son mucho más fáciles de aprender que antiguamente. Necesitamos un profesor o maestro experimentado que nos instruya y nos acompañe y aconseje, pero sobre todo necesitamos nuestra propia voluntad y decisión de usar de forma continuada el método de nuestra elección.

El Reiki se diferencia de otros métodos en algunos puntos esenciales.
Como método de curación es sencillo y fácil de aprender. Con un primer nivel ya sabes cómo y dónde imponer las manos, sea sobre ti mismo o sobre otras personas, para poder sacar el máximo provecho del tratamiento. No es necesario tener habilidades especiales, ni superar especiales niveles de dificultad. Cuentas siempre con tus manos para poder imponerlas y usarlas para sanar. No se necesita ningún tipo de calificación profesional o mental.

Reiki Usui Ancestral, Cho Ku Rei


Otra diferencia son las iniciaciones en los distintos niveles. Con ellas se desbloquean los canales  de los siete chakras principales y nos convertimos en canales de la energía vital universal. La iniciación es una condición previa necesaria para poder utilizar el Reiki como un método de sanación. Ninguna información de este blog, o de cualquier libro, es utilizable si no has sido sintonizado. Es la sintonización la que otorga la posibilidad de transmitir a través de tus manos la energía de Luz universal en su forma más pura.
La iniciación nos conecta directamente a la energía universal, lo que hace que en el tratamiento no perdamos nada de nuestra propia energía personal. Armonizamos la energía dentro de nuestro propio organismo, pero no solamente por redistribución como en otras terapias alternativas.
La energía universal es Luz, y a partir de ese momento, la fuente inagotable de la que nosotros mismos nos nutrimos.

Mientras tratamos a otra persona, el libre flujo de energía nos protege de involucrarnos en los bloqueos emocionales de la misma, aunque también hay técnicas para prevenir la transferencia inconsciente de energía. Sin la iniciación de Reiki, no tendríamos esa protección al imponer las manos. Por eso es tan importante, ya que si no lo único que haríamos sería transmitir nuestra propia energía vital personal.

Ningún terapeuta que esté en mal estado o se sienta enfermo puede tratar eficazmente a otra persona. El Reiki actúa siempre a todos los niveles y fluye hacia los puntos donde más se le necesita. De ahí que cuando las manos de una persona enferma tocan a otro, el Reiki fluye únicamente hacia él mismo, y no hacia el paciente. Esto es una protección adicional frente a la entrega irracional y a la disposición exagerada al sacrificio mal entendido.

El Reiki como método de sanación además, enriquece y apoya a otros métodos alternativos de relajación y curación, incluyendo terapias médicas convencionales. Por un lado, el Reiki activa las fuerzas autocurativas, refuerza el sistema inmunológico, equilibra el sistema linfático endocrino, y actúa siempre de una forma integral. Por otro lado, el Reiki fomenta la responsabilidad hacia la salud de uno mismo. Adicionalmente también aporta esa protección energética que hemos mencionado en los párrafos anteriores. Nos revitaliza cada vez que nos ponemos en contacto con un paciente, y no nos roba energía personal.

Un punto importantísimo a tener en cuenta es que aunque el Reiki constituye un método de sanación, no sustituye al tratamiento médico, ni al asesoramiento psicológico o psiquiátrico. En cualquier caso de enfermedad, hay que consultar con el médico de cabecera o con el especialista. Sea para algo tan grave como un infarto de miocardio o un ataque de asma, o para algo más “leve” como un dolor de muelas.
Una vez que el doctor ha realizado las pruebas pertinentes y hay un diagnóstico, es cuando podemos apoyar el proceso de curación utilizando el Reiki.
El tratamiento con Reiki bien realizado influye positivamente sobre los efectos secundarios de los tratamientos y medicamentos tradicionales, no los sustituye. Al aplicar Reiki, la energía de la autocuración, también logramos que la necesidad de medicamento sea menor, porque se expulsan las dosis superfluas.




miércoles, 22 de junio de 2016

Meditación de la Visión Penetrante. Parte 2

CONTROLAR LOS PENSAMIENTOS Y LAS EMOCIONES

Suele decirse a menudo que la meditación (y también el budismo) pretenden suprimir las emociones.
Para eso hay que saber qué se entiende por emoción. Si hablamos de perturbaciones mentales (odio, celos,…), ¿por qué no hacerlas desaparecer de nuestras vidas?
Si hablamos del amor altruista o de la compasión hacia los que sufren, ¿por qué no incrementarlas?
Ambos casos juntos son el cualquier caso el objetivo de la meditación.

Meditación de la Visión Penetrante. Controlar Pensamientos y Emociones. Postura Seiza.
Meditación de la Visión Penetrante. Controlar Pensamientos y Emociones. Postura Seiza.


Meditando aprendemos a controlar los accesos de cólera o de celos, las oleadas de deseo irrefrenable, los miedos irrazonables, al mismo tiempo que nos liberamos de las órdenes de esos estados mentales que entorpecen nuestro juicio y que nos causan tantos problemas. Podríamos llamarlos justamente “toxinas mentales”, ya que realmente son un veneno para nuestra propia existencia y para la de los que nos rodean.

La palabra emoción viene del latín y significa “poner en movimiento”. Es por tanto lo que hace que el espíritu se mueva hacia un pensamiento positivo, neutro o negativo. Nuestras emociones condicionan nuestro espíritu, y pueden hacerle adoptar una perspectiva distorsionada de las cosas (en el caso del odio o la codicia), o una que esté adecuada a la realidad (amor altruista o compasión).

El amor altruista es la toma de conciencia del hecho de que, al igual que nosotros mismos, todos los seres vivos desean verse libres del sufrimiento, y está basado en el reconocimiento de su y nuestra interdependencia.
El odio deforma la realidad ampliando los defectos del “objeto” e ignorando sus cualidades. El deseo nos empuja a percibir ese objeto como deseable  independientemente de sus defectos.
Por tanto algunas emociones son perturbadoras y otras son beneficiosas.
Si una emoción fortalece nuestra paz mental y nos hace volcarnos en el bien del prójimo, podemos decir que es benéfica, pero si destruye nuestra serenidad conduciéndonos a perjudicar a los demás, entonces en perturbadora o negativa.

A la luz de este razonamiento podemos decir que lo importante no es dedicarse a suprimir nuestras emociones, lo cuál no serviría de nada como ya vimos con los pensamientos a la hora de empezar a meditar, sino que es procurar que dichas emociones contribuyan a nuestra serenidad y paz mental, y nos hagan actuar en beneficio de los demás.

Debemos dejar de estar a merced de nuestras emociones, aprendiendo a liberarnos de las que son negativas según van surgiendo, y a desarrollar las que son positivas.
Hay que comprender que la acumulación y el encadenamiento de emociones y pensamientos son los responsables de nuestros estados de humor, ya duren unos momentos o varios días. A largo plazo, son los que forman nuestras inclinaciones y rasgos de carácter.
Si aprendemos a controlar óptimamente nuestras emociones, poco a poco conseguiremos trasformar nuestra manera de ser liberándonos del yugo de nuestras propias negatividades.

Vamos a explicar dos métodos para poder controlar nuestras emociones: usando antídotos, y no identificándonos con las aflicciones efímeras.

La utilización de antídotos.
Usamos aquí esta palabra para referirnos a un estado de espíritu opuesto a la emoción negativa que se quiere contrarrestar.
Un vaso de agua no puede estar caliente y frío a la vez, y nosotros no podemos al mismo tiempo tratar bien y hacer daño a una persona.
Se trata de usar remedios lo bastante potentes como para neutralizar las emociones perturbadoras. Cuanto más desarrollemos la benevolencia, menos hueco habrá en nosotros para el opuesto, la malevolencia. Cuanto más Luz haya en nosotros, menos oscuridad habrá en nuestro espíritu.

Vamos a ver dos ejemplos prácticos: el deseo y la cólera.

EL DESEO

Es algo natural y desempeña un papel fundamental en la vida y en la supervivencia, pero no por eso deja de ser una fuerza ciega que por sí misma es neutra, ni beneficiosa ni dañina.

Todo depende de la influencia que pueda llegar a ejercer en nosotros. Puede inspirar nuestra existencia, o puede envenenarla y destruirla.
El deseo puede llevarnos a actuar de forma constructiva para con nosotros mismos y con los demás, al igual que puede generarnos atroces sufrimientos, como en el caso de la sed de venganza, que nos hace esclavos de las causas que nos generan ese mismo sufrimiento.
En este caso se transforma en una fuente de desgracias, y quien no se libera de ese deseo, acaba siendo su víctima sin conseguir nada a cambio.
Para contrarrestarlo, usaremos el antídoto de la libertad interior:


--- ooo OOO ooo ---

Meditación:
Si somos víctimas de un deseo tan fuerte que nos obsesiona y trastorna, deberemos empezar por examinar sus características principales e identificar el antídoto adecuado.

El deseo siempre conlleva una cierta urgencia.
Así que calmaremos nuestros pensamientos observando el ir y venir de nuestra respiración como ya describimos en otra entrada del blog.

El deseo tiene un aspecto perturbador y apremiante.
A modo de antídoto imaginaremos el alivio y la comodidad que nos da la libertad interior. Dejemos que ese sentimiento de libertad nazca y se desarrolle dentro de nosotros.
El deseo deforma la realidad a su antojo y considera su objeto como algo deseable.
Así que nos vamos a tomar un tiempo para examinar ese objeto de deseo bajo todos los prismas posibles y meditemos durante un rato sobre sus aspectos más negativos e incluso indeseables. De esta forma podremos tener una visión más justa de la realidad de las cosas.

Para acabar, dejemos que nuestro espíritu descanse en la Paz de la plena conciencia, libre de esperanzas y temores, y apreciemos la riqueza del momento presente que actúa como un bálsamo sobre el fuego del deseo.

--- ooo OOO ooo ---


LA CÓLERA

La cólera es la precursora del odio y obedece al impulso de apartar todo lo que pueda ser un obstáculo para las exigencias del “yo” sin considerar el bienestar del resto del mundo.
El ego amenazado contraataca, la cólera se abre camino con hostilidad, y cuando el ego se siente ignorado, despreciado o herido, se desata la cólera mediante el resentimiento y el rencor.
La cólera puede ir acompañada de malevolencia y del deseo de perjudicar conscientemente a alguien.

En esa situación el ego está obsesionado por el resentimiento y la animosidad, y el espíritu se aferra a lo ilusorio auto persuadiéndose de que la fuente de todo es algo que está fuera de sí mismo.
Pero aunque el causante del resentimiento sea en efecto un objeto exterior, lo cierto es que éste sólo está dentro de nuestro espíritu. Si nuestro odio es la repuesta al odio del otro, contribuiremos a crear tan sólo un círculo vicioso sin fin.

Vamos a ver dos mediaciones cuyo objetivo no es rechazar el odio, sino dirigir nuestro espíritu hacia el opuesto natural: el amor y la compasión.


--- ooo OOO ooo ---

Meditación 1:
Pensemos en alguien que nos ha hecho sufrir, a nosotros o a nuestros seres queridos. Pensemos igualmente en personas que causan inmensos sufrimientos a otras personas.

Podremos darnos cuenta de que si el veneno mental que les ha hecho actuar así desapareciera de su espíritu, dejarían de ser nuestros enemigos, y también los de la humanidad.
Deseemos con todo nuestro corazón que esa transformación se convierta en realidad.

Para conseguirlo usaremos la meditación sobre el amor altruista y formulemos el deseo: “¡Que todos los seres puedan verse libres del sufrimientos y de las causas que lo generan! ¡Que el odio, la arrogancia, la codicia, la indiferencia, los celos y el desprecio desaparezcan de sus espíritus para abrirse al amor altruista, a la modestia, a la satisfacción, a la simpatía, a la solicitud y a la generosidad!”

Nos mantenemos unos minutos en este sentimiento de incondicional benevolencia dejando que invada todo nuestro ser.

--- ooo OOO ooo ---


--- ooo OOO ooo ---
Meditación 2:
Si nos invade la ansiedad intentemos ser plenamente conscientes de ella. Según vamos poniendo en práctica la plena conciencia nos daremos cuenta de que la ansiedad pierde intensidad. ¿Por qué?
Porque la parte de nuestro espíritu que tiene conciencia de la ansiedad no está ansiosa. Tan sólo se limita a ser consciente de ello.

Momentos antes la ansiedad llenaba toda nuestra mente, pero ahora sólo ocupa una pequeña parte del espacio y lo comparte con la plena conciencia.

Debemos notar cómo a medida que la plena conciencia va aumentando su espacio en nuestra mente, la ansiedad se desdibuja hasta perder finalmente la capacidad de alterarnos y finalmente dejar paso a la paz.

--- ooo OOO ooo ---



Bibliografía:
-         Meditación. La primera y última libertad. Osho
-         El libro de los secretos. Osho
-         En defensa de la felicidad. Matthieu Ricard
-         El arte de la felicidad. Dalai Lama
-         El arte de la sabiduría. Dalai Lama
-         El milagro de la plena consciencia. Thich Nhat Hanh